jueves

Sin preguntar al tiempo (Cuaderno de los elementos)


 





He dejado que la lluvia
resbale por mi cuerpo
como una memoria líquida
que no pregunta.

He sentido al viento
bailar con mi pelo,
y desordenar los nombres,
llevarse lo que pesa.

He dejado al sol
acariciar mi piel
hasta volverla
un territorio tibio,
sin fronteras.

He sentido que la tierra
penetraba entre las grietas de mis pies,
lenta, oscura, fértil,
enseñándome
a permanecer.

He dejado que el fuego
dance a mi alrededor,
sin herirme,
apenas un pulso,
una vigilia encendida.

Y en ese ir dejando
algo se abre
sin ruido,
como si el mundo respirara
a la vez que yo,
y ya no hiciera falta decir
hacia dónde
ni cuándo
ni por qué…

 


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