viernes

ÁMBAR



 Me concibo como un insecto

atrapado dentro

del ámbar milenario,

incapaz de hallar la salida

ansiando respirar la polución

del mundo exterior.

Huir de amores truncados,

de lesiones que cercenan la piel.

Hallar otros luceros que vean

esa imagen hermosa de mí,

esa que yo no descubro

en el azogue del espejo.

Unos fanales

que perciban belleza

donde observo oscuridad.

 



jueves

NAHIA




 







Me hallo en esta soledad

sin esperanza ni retorno.

Otra alma que deja un vacío

en la entelequia del alma mía.

Otra flor marchita

arrojada al baúl

de esta memoria

desmentida y olvidada.

Otra vez las lágrimas

recorren mi faz

despidiendo la ausencia,

en esta tristeza

cruel de la distancia.

Travesía infinita

que añora las miradas

que ya no volverán

a ver mis ojos.

Languidece la hermana

único testigo de mi ausencia

y tu ausencia final.

 14 Enero 2009/ 16 Junio 2021






martes

EN ALAS DEL VIENTO




 









En alas del viento

recorro la acuarela

yerma de nuestra lecho.

Donde tus besos

no dejan estelas

sobre mi piel.

Donde tus dedos

no se deslizan

por mi espalda.

En las alas del viento,

que te desvanece

de mi mañana

y me rehúsa

tu ayer.

 



jueves

INFAMIA




Serpenteas por los rastrojos

de una piel humana,

desgarrándote de silencios,

envenenada de opacidad.

La estulticia de algunos

seres,

habitantes de las sentinas

de la vida.

Moradores de cloacas

de la moral y la ética

que te laceran la piel del alma

con la ausencia de claridad

y con sonidos sordos

plétoras innobles

de los meandros

del destierro de la concordia.


 

sábado

EARRACH

 








Nace la primavera,

el sol acaricia mi piel

elevando oleadas de placer

e intuyo que florecen tus besos,

besos de sur y arena.

Tu húmeda boca me recuerda

a tu mar tan azul,

tan suave

en sus caricias.

Tan como tú

y tan diferente.

Cálido, afable, amante

pero siempre

con un poso de indiferencia.

Tu piel me huele

a naranjas dulces,

y azahares en el aire.

La distancia, ¡ay la distancia!

Me recuerda a tempestades

de Poniente con sus agujas

de arena y sal.

jueves

NACEN CEREZOS

 

Nacen cerezos.
De nuevo nacen lejos
ausentes de ti,
de mí.
aunque yo los veo,
pero están ausentes
o la ausente soy yo
vete a saber.
Nada es más complicado que la ausencia,
tu ausencia
y mi ausencia presente.
Pero qué puedo decir
de la ausencia,
si la nombro y viene.
Me envuelve con sus frígidos brazos,
amorosamente fría.
Y ardiente la respondo
que mis miembros
cargan las pasiones,
aquellas que no nos entregamos,
esas que quedaron huérfanas
de tí
huérfanas de mí
y de nuestros brazos.

                                                                                                                                                            

                           




lunes

QUIERO









Quiero invadirte. 

Rendir la armadura de tu ropaje 

y lamer tu piel, 

deslizar mis manos dulcemente 

por cimas y quebradas , 

asediar tu boca y comerla con ansia. 

Y en el paroxismo de la contienda, 

aprehender tu sexo 

hasta la más imperiosa capitulación. 

Y ahí ofrecerme íntegra 

para que cohabites 

mis oquedades de pasión 

y ser sojuzgada entonces. 

Así yaceremos victoriosos 

ambos, 

los dos vencidos 

por los regimientos del deleite.



© Maite Martín-Camuñas

jueves

HABITARNOS









Es temerario

habitar un corazón

antes de habitar un cuerpo.

Subiendo beso a beso

latido a latido

por las oscuras cuevas del deleite,

o por extensas praderas

de piel y hueso.


 



viernes

BATALLA

 




En torno a esta guerra

dialéctica que nos envuelve,

donde somos tú y yo

las mesnadas.

Por un instante mi boca

fue territorio ocupado.

Por lo mórbido

de tu lengua

tomando posesión de los

batallones de milicias

marfileñas.

Cuando abandonaste

esos territorios

cayó la tribulación

del deshabitado

y la avidez

de una nueva ocupación

aceptando la capitulación

más absoluta.

domingo

NUEVAMENTE ABRIL







Otro abril que me desvalija la vida                                                  otro destierro sin avisar.
Nueva contienda frente a la nada,
sin la indulgencia de un regazo.
En el café de las horas,                                                                          sentada frente al mar
donde esperaba
el milagro de tu retorno.
Ingiriendo copa a copa,
ese agua amarga
que quemaba la ausencia.
Vienen a mí las nostalgias
y mi cuerpo se cubre
con la cobija de la soledad.










        

LOS AMANTES


 

Ella fue reclamada

recién estrenada su existencia

cuando el amor se gestaba

en su morada.

Le arrojó con acritud,

Quiso evitarle el oprobio,

la aflicción en sus entrañas.

Le rechazó en el tálamo de muerte.

Hoy le aguarda con ternura

al otro lado de la Estigia laguna

Esperando besarle nuevamente

con la vehemencia

que no desvaneció la distancia.

Él ya es un anciano,

ella preserva la tersura en sus mejillas,

la vida no pasó por su mirada,

que le observa con ojos de muchacha.

 

A Mari Carmen y Teo, quienes hoy se han reencontrado

viernes

FALSO AMOR

 


Mis andalias

iniciaron la senda,

más la traición

no fue mía.

La ira de los sigilos,

el dolor de la ausencia

que se desliza

entre el viento

y la hoja que cae

a la tierra

llenando ese espacio

de soledad y mudez.

Entre un hoy y un mañana

entramos en esa cárcel de silencio

que saturó nuestros sueños

dejando a la vida huérfana

de amor y deseo.

 

domingo

HOJAS DE HISTORIA

 


Yo muero…

todos perecemos.

Tú caíste ayer,

tu calavera insepulta

descansa acunada por la tierra.

No te concedieron

-siquiera eso-

elevarte entre volutas

con anhelo de estrellas.

Sangre oscura

de muerte abrupta.

A quienes oprimieron el gatillo,

de un soplo,

los borró la historia.

Vosotros habitaréis

en pámpanos al céfiro

de la inmortalidad.

Quisieron extirparos

y os transmutaron en simientes.

De cada amapola de los

heridos pechos,

nacieron mil robles

que os dan sombra y cobijo

y vuestro lugar en la Historia.


viernes

Quince días ausente

 


Desgasto las baldosas del piso

en este ir interminable,

con deambular apático,

me concede huir

del desarraigo.

Mientras la mente

vuela libre

a lugares inaccesibles

donde los sujetos

habitamos en jaulas

mientras

el resto de las criaturas

vienen a mofarse

ya que el más humilde

y pequeño de los organismos

cogió el látigo del domador.

Aislada del mundo

por la atronadora música

que brota incansable

de mis auriculares.

Entre tanto mi mente gira

en la vorágine huracanada

de recuerdos confusos,

mis alas de mariposa

quedan rotas

al pie de esa montaña lejana

o

sobre ese mar

tejido de blanca espuma

y azul añil.

 

jueves

QUEBRANTO

 









Me embarga la melancolía

la nostalgia y el quebranto.

Me falta tu alegría,

el verde de tus pupilas

y el blanco de tu sonrisa.

Las historias que  proferíamos,

las que perduraron furtivas,

lo que nos encadena

y lo absoluto que nos aleja

Constituyen parte de la vida,

de esa existencia que es tuya

y que codiciara mía.


MUJER ROTA









Te presentí

mujer quebrada.

Mariposa de noche

con alas fragmentadas,

figura triste y sumida

en la recóndita

zozobra de olvido

que da una copa de vino.

Perdida entre la gente

que transita a su orilla

y la desdeña.

Con tus quimeras truncadas

desventurada mujer rota.













sábado

EL PINO Y EL GORRIÓN



A la vera del sendero,

un enorme pinus se erguía.

Atesoraba entre su

frondosa enramada

la morada de un gorrión,

que entre sus acículas

se laceraba sus plumas y

el corazón hondamente

porque el amor no llegaba

a su morada precisa.

Solo en el bosque lloraba

de tristeza y soledad.

Más pasó por su vereda

un furtivo cazador

que acechaba a unos corzos

ocultos en la espesura

y al escuchar el trinar

del avecilla cantora

se quedó tan conmovido

que se olvidó de su presa

y  consoló al afligido.


miércoles

ÁRBOL SOLITARIO


En el entorno del bosque

se erige inhiesto un árbol,

en otoño dará sus frutos

y sombra a quien transita

en el áspero estío.

Mira desde la distancia

las penas del hombre mínimo

que se acomoda en su tronco.

Su mirada es antigua

ni divaga

ni anhela,

habita el sol y la lluvia,

el viento y el destino,

imperturbable y sereno,

este árbol de la senda.