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lunes

ERES



 Eres la isla fértil

que todo navegante

ansía,

tú serás la greda amada

donde cosechar

los frutos que nutran

nuestras bocas.

Eres la semilla temprana

que nacerá de la tierra.

Eres la calma que expande

el devenir de mi marchito

horizonte.

Yo en cambio…

soy amazona al viento

entre sábanas de satén

sobre el corcel de tu cuerpo,

amada y lejana estrella.

 



jueves

HABITARNOS









Es temerario

habitar un corazón

antes de habitar un cuerpo.

Subiendo beso a beso

latido a latido

por las oscuras cuevas del deleite,

o por extensas praderas

de piel y hueso.


 



domingo

LOS CARDOS
















Repudiada flor hermosa
que te ves instigada a preservar
tu integridad
alzando abrojos
frígidos que te aíslan
del mundo,
para guardar tus misterios.
Con impávido cautiverio
encierras en tus entrañas
el calor de unos besos,
la exaltación
para el amor.



CAPRICHOS DE LA LUNA




En la triste edad ya vivida
de muertes prematuras
y dilatadas ausencias,
en los años mal paridos
por la indigencia de ternura
tantos factores y poco entendimiento.
Restan días a lo venidero
con pasiones extáticas
y tristezas de  estulticia.
Por las calles de poco tránsito,
o las avenidas
por donde se contonea el pecado.
Marca un tango la diferencia
y un vals con sus estrofas de violín
lacera el silencio de la madrugada.
Embrujo de la Luna caprichosa
como el tacón de aguja
de cuando era una mujer.
Lloran las campanas que anuncian
la muerte de la noche
y la llegada confusa de un nuevo amanecer
donde permanecerán ocultas las simonías.
Ya no se redimen las gaviotas
y su vuelo yace postrado en las farolas.

martes

CAMINANDO




Después de desandar lo ya andado,
de recorrer la senda en dirección al principio,
me hallo sumida en el destierro del olvido,
cara a cara con la nada.
Con la ausencia de caricias vagas,
de besos arracimados y confusos,
sin la esperanza dibujada,
ni siquiera el esbozo primero que haría un niño.
Aquí clamo a los cielos ¡Cielos!
Esos de los que siempre abomino.
Esos en los que no creo y sin esperanza clamo,
no espero respuesta cierta,
solo encontrar el fin de esta senda.
Cansada de recorrerla en direcciones convexas
distorsionadas por la pena,
bruna pena del camino silencioso,
sin rezos ni artificios, con la soledad más pura
más negra y cobarde que haya sobre la tierra.
Nada pido a nadie, ya no merece la pena.
Sólo dejar de recorrer los recuerdos,
las ansias, los deseos, las ternuras 
¿ternuras?
Casi no lo recuerdo…..
Sólo la senda…otra vez la senda….
Ya no quedan huellas de tus pasos.
Sin embargo siento tu hálito cerca,
recuerdo tus besos, 
húmedos besos de ternura ciega.
Cierro los ojos y veo tu dulce mirada, tan mía
y tan lejana….
Te busco y vuelvo a comenzar.
Mis andalias desgastadas,
mis pies rotos, ensangrentados por las piedras
que me erosionan,
se me clavan como los recuerdos,
las horas que paso caminado son infinitas,
como infinitas son mis noches sin tu presencia.






BREVEROTICUS



Cabalgando
cual amazona al viento.
Tus manos
recorriendo mi espalda.
Y tu boca y mi boca
selladas con un húmedo beso…