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lunes

ERES



 Eres la isla fértil

que todo navegante

ansía,

tú serás la greda amada

donde cosechar

los frutos que nutran

nuestras bocas.

Eres la semilla temprana

que nacerá de la tierra.

Eres la calma que expande

el devenir de mi marchito

horizonte.

Yo en cambio…

soy amazona al viento

entre sábanas de satén

sobre el corcel de tu cuerpo,

amada y lejana estrella.

 



domingo

HOJAS DE HISTORIA

 


Yo muero…

todos perecemos.

Tú caíste ayer,

tu calavera insepulta

descansa acunada por la tierra.

No te concedieron

-siquiera eso-

elevarte entre volutas

con anhelo de estrellas.

Sangre oscura

de muerte abrupta.

A quienes oprimieron el gatillo,

de un soplo,

los borró la historia.

Vosotros habitaréis

en pámpanos al céfiro

de la inmortalidad.

Quisieron extirparos

y os transmutaron en simientes.

De cada amapola de los

heridos pechos,

nacieron mil robles

que os dan sombra y cobijo

y vuestro lugar en la Historia.


viernes

Quince días ausente

 


Desgasto las baldosas del piso

en este ir interminable,

con deambular apático,

me concede huir

del desarraigo.

Mientras la mente

vuela libre

a lugares inaccesibles

donde los sujetos

habitamos en jaulas

mientras

el resto de las criaturas

vienen a mofarse

ya que el más humilde

y pequeño de los organismos

cogió el látigo del domador.

Aislada del mundo

por la atronadora música

que brota incansable

de mis auriculares.

Entre tanto mi mente gira

en la vorágine huracanada

de recuerdos confusos,

mis alas de mariposa

quedan rotas

al pie de esa montaña lejana

o

sobre ese mar

tejido de blanca espuma

y azul añil.

 

jueves

MUJER ROTA









Te presentí

mujer quebrada.

Mariposa de noche

con alas fragmentadas,

figura triste y sumida

en la recóndita

zozobra de olvido

que da una copa de vino.

Perdida entre la gente

que transita a su orilla

y la desdeña.

Con tus quimeras truncadas

desventurada mujer rota.













domingo

LOS CARDOS
















Repudiada flor hermosa
que te ves instigada a preservar
tu integridad
alzando abrojos
frígidos que te aíslan
del mundo,
para guardar tus misterios.
Con impávido cautiverio
encierras en tus entrañas
el calor de unos besos,
la exaltación
para el amor.



martes

INVASIÓN


                Dibujo realizado por Mara López Illana

Llegaron unos pocos para comprobar si la atmosfera del planeta era adecuada para ellos. Todos eran voluntarios. Tenían ordenado reproducirse para estudiar el desarrollo en ese ambiente, con el fin de enviar a nuevos contingentes más cualificados  para organizar la autentica invasión. Ellos eran meros peones sin validez alguna para su gobierno, mano de obra desechable y, sin embargo, todos tenían una sensación de orgullo patrio por tan honorable misión. Según aterrizaron en el planeta comenzó la agonía de algunos, que morían de inanición. Si no encontraban rápido un huésped que les mantuviera a una temperatura propicia, esta misión iba a tener muy breve recorrido. Pronto vieron a una criatura de sangre caliente, que ni era ave, ni mamífero, (la llamaron” Chiroptera”) su instinto les decía que allí podían prosperar e establecer la primera colonia. Pasaron la noticia por radio e iniciaron el asalto. Aquellas criaturas eran inmunes a su presencia, lo que les procuraba una cobertura única para la invasión posterior. Cuando ya las colonias eran un hecho, descubrieron una criatura que les permitía colonias aún mayores y se lanzaron a la conquista del nuevo huésped, le llamaron Pangolín, porque les recordaba a las montañas de su planeta. Su reproducción fue incrementándose día a día y el jefe de la expedición, un pobre sujeto con pocas luces y muchas ganas de ascender en su carrera, ya se veía recibiendo medallas por su gesta.                                                                                      Un subalterno le vino a comunicar que los pangolines eran devorados por unas criaturas bípedas, que los cazaba indiscriminadamente. Se puso muy nervioso y pidió comunicación urgente con alguna colonia que habitara  en una de aquellas bajas. Tardó en realizarse dicha conexión, pero al final se logró y las noticias no podían ser mejores. Aquel nuevo huésped, era nómada, viajaba a distintos ambientes con climas más propicios para su conquista. Su desarrollo parecía imparable, cada día nacían nuevas colonias y cuando una de aquellas criaturas dejaba de ser idónea, no ocurría nada pues disponían de muchas más a las que conquistar.                                                                                 Un día comenzaron a llegar malas noticias desde muchas de las colonias. Sus huéspedes habían logrado un arma letal que estaba arrasando a colonias y colonias con millones de residentes. Las noticias fueron empeorando día a día. Hasta que una mañana, de principios de la estación calurosa, cuestión ya de por sí mala por su inestabilidad ante el calor, las criaturas conquistadas y dominadas hasta la fecha había desarrollado el arma total, la aniquilación estaba a las puertas… aquella criatura bípeda, había logrado lo inconcebible, la destrucción masiva de los invasores, a quienes llamaron Covid. Las colonias, poco a poco, comenzaron a caer y lo que era peor, no lograban conquistar a nuevos sujetos para migrar, un líquido incoloro que les quemaba antes de desarrollarse, corría por todas las células de sus imposibles receptores. Antes de que llegara su final, estableció una última conexión con su planeta para pedir que abortaran la invasión de aquel planeta letal para su especie.                                                                                                               Y en sus registros pusieron una marca en rojo sobre aquel planeta. Tierra : inexpugnable.