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miércoles

REGRESO A CASA











Regreso,  

con la sal aún en el cuerpo 

y un puñado de soles

que todavía brillan.    

 Con el cuerpo dorado  

por el Mediterráneo,  

con el alma sosegada  

tras el calor 

y la distancia.  

Los sueños me acompañan,  

me acompañan siempre.  

Aún me despiertan  

con la angustia de la ausencia,  

pero brota de nuevo la calma,  

y perdura  

el recuerdo  

de los días de sal.  

 Las noches  

de baladas dulces,

la paz,  

el sol,  

la mar.  

Esa mar  

que descubrió la chiquilla 

que soy  

y que el tiempo  

se ha llevado una parte. 

Entonces  

existía una senda por andar.

Hoy  

quedan el desaliento  

y la memoria. 

Ya saciada,  

más sosegada,  

vuelvo a casa.  

Mi cuerpo regresa,  

mi alma  

queda anclada. 

Una tristeza infinita.  

Sí,  

más también  

en calma.

 

domingo

TU INOCENCIA (A la memoria de mi hijo Gabriel)



A veces, cuando llueve,
miro al parque
y me quedo quieta,
como si el tiempo
se hubiera detenido entre los árboles.

Entonces
una sonrisa leve
se dibuja en mi boca,
hecha de recuerdos,
de otras lluvias,
de otros años
que aún viven en algún rincón del alma.

Y te veo.

Te veo entrando corriendo por la finca,
con los pies chapoteando en los charcos,
la ropa empapada,
el pelo pegado a la frente
y la voz llena de mundo.

—Mamá, mamá,
¡mira lo que tengo!

Y llegabas hasta mí
con un pajarillo entre las manos,
tembloroso,
mojado de lluvia
igual que tú.

Pelo de niño,
plumas de ave,
dos criaturas diminutas
rescatadas de la tormenta.

Pero tus mejillas
ardían rojas
por la carrera
y por la emoción de haber salvado algo.

—Mira mamá,
lo he salvado
de morir bajo la lluvia.

Entonces buscábamos una caja,
y la llenábamos de algodón,
capa sobre capa,
como si estuviéramos
construyendo un pequeño nido humano.

Y tú lo mirabas en silencio
con esa ternura tan tuya
que parecía venir de un lugar
donde aún no existe el dolor.

—Mamá, mañana,
cuando deje de llover,
lo llevo otra vez al monte
para que su mamá lo encuentre.

Y luego me preguntabas,
con esos ojos abiertos
como si el mundo dependiera de la respuesta:

—¿Lo he salvado, verdad?

Y con tu inocencia
lograbas arrancarme una sonrisa.

Entonces cubría tu cabeza mojada
con un lienzo
y te decía despacio:

Sí, mi niño.
Has salvado la vida del pajarito.

Hoy,
cuando vuelve la lluvia
y el parque se queda en silencio,
comprendo algo más.

Quizá aquel día
no sólo salvaste a un pájaro.

Quizá me enseñaste
que los corazones como el tuyo
vienen al mundo
para proteger la vida
aunque sea por un instante.

Y mientras miro la lluvia caer,
me gusta pensar
que en algún lugar del cielo
también hay un pequeño pájaro
volando cerca de ti.

Porque tu inocencia, hijo mío,
no murió con la lluvia.

Se quedó
viviendo para siempre
dentro de mi memoria. 









 

miércoles

La Rosa


Y perdura la rosa, 

allá

en su ánfora de cristal,

cautiva, 

sin poder

esparcir ni una lágrima.

Aislada y sola

aguardando

una lenta expiración.



viernes

GUERRA




Principia una nueva

contienda,

los adversarios

son otros,

ajenos a ti y a mí.

Aparento ser parte,

más no soy yo,

estoy distante

extraviada en nuestra

lóbrega querella

de mudez

y ausente piel.

Esa sibilina

que me ahuyenta

el ensueño

dejando sombrías

alucinaciones

de soledad

y desamor.

 





 



jueves

NAHIA




 







Me hallo en esta soledad

sin esperanza ni retorno.

Otra alma que deja un vacío

en la entelequia del alma mía.

Otra flor marchita

arrojada al baúl

de esta memoria

desmentida y olvidada.

Otra vez las lágrimas

recorren mi faz

despidiendo la ausencia,

en esta tristeza

cruel de la distancia.

Travesía infinita

que añora las miradas

que ya no volverán

a ver mis ojos.

Languidece la hermana

único testigo de mi ausencia

y tu ausencia final.

 14 Enero 2009/ 16 Junio 2021






NACEN CEREZOS

 

Nacen cerezos.
De nuevo nacen lejos
ausentes de ti,
de mí.
aunque yo los veo,
pero están ausentes
o la ausente soy yo
vete a saber.
Nada es más complicado que la ausencia,
tu ausencia
y mi ausencia presente.
Pero qué puedo decir
de la ausencia,
si la nombro y viene.
Me envuelve con sus frígidos brazos,
amorosamente fría.
Y ardiente la respondo
que mis miembros
cargan las pasiones,
aquellas que no nos entregamos,
esas que quedaron huérfanas
de tí
huérfanas de mí
y de nuestros brazos.

                                                                                                                                                            

                           




domingo

HOJAS DE HISTORIA

 


Yo muero…

todos perecemos.

Tú caíste ayer,

tu calavera insepulta

descansa acunada por la tierra.

No te concedieron

-siquiera eso-

elevarte entre volutas

con anhelo de estrellas.

Sangre oscura

de muerte abrupta.

A quienes oprimieron el gatillo,

de un soplo,

los borró la historia.

Vosotros habitaréis

en pámpanos al céfiro

de la inmortalidad.

Quisieron extirparos

y os transmutaron en simientes.

De cada amapola de los

heridos pechos,

nacieron mil robles

que os dan sombra y cobijo

y vuestro lugar en la Historia.


jueves

MUJER ROTA









Te presentí

mujer quebrada.

Mariposa de noche

con alas fragmentadas,

figura triste y sumida

en la recóndita

zozobra de olvido

que da una copa de vino.

Perdida entre la gente

que transita a su orilla

y la desdeña.

Con tus quimeras truncadas

desventurada mujer rota.













lunes

Senda con espinas




De las piedras del camino,
recuerdo aquellas que rozan y hieren,
en mis zapatos viejos,
los pies rotos por el frío.
 No percibo si mi lóbrego porvenir
me llevará por mala vía.
Aunque mi alma dé suspiros,
la tristeza que me embarga
no es de nadie…. siquiera mía
pertenece a los hombres y mujeres
que pisaron por las sendas
que la vida nos opone….
No te sientas alienado
si en algún instante ves el abismo,
las nubes que lo cubren
son más plúmbeas en la lejanía.
Caemos en la farsa con la garganta
quebrada por los gritos…..
extraviados por las sentinas
que la vida nos inflige ……
No pretendo ser ejemplar,
siquiera elogiada…
Busco pasar por la existencia
en concordancia y con
los ojos limpios de soledad.






A Chavela Vargas






Amiga ausente y lejana….
Intima de mis abandonos
ejemplo vivo de melancolías.
Tu poncho al viento
era mi bandera.
Amiga inaccesible y triste….
Hoy supe de tu partida
y siento que has ganado una nueva cruzada
Tu alma porta cicatrices de
otras guerras que también ganaste.
Tu desgarradora voz,
fue mi fuerza.
Entre velos de bruma
seguirás presente
y serás por siempre
ese portal de mis tristezas.
Allá en el firmamento,
nace una gran nube blanca
es tu poncho
que ondea en la distancia
dejando a su paso un halo
de risas encadenadas…..

martes

NAHIA (Romancillo)






Me llegas con esperanza
deslumbrante de alegría
con asombro desbordante
llenita de fantasía
juegas con todas las cosas
dulce cómo malvasía
no tardarás en ganarte
todo sin altanería.
Eres el pastel repleto
de néctar y de  ambrosía
que uno quisiera comer
para absorber energía.
Nahia eres toda inquietud
belleza y gran gallardía.

INDIA niña de ébano




Desde la cuna 
ya portabas la marca de la infamia,
niña de faz huidiza 
y resplandeciente  piel de ébano,
siempre con miedo y ternura en los ojos,
generaciones de tristezas, 
malos tratos,
humillaciones y palos…..
Tú naciste entre plumas y amores
pero dentro  de ti 
yacen los genes del agravio.
Esclava 
desde tu tierra de Egipto
transportada en barcos de inmundicia
con el hambre en el cuerpo 
y turbada la mirada.
Se lucraron con tus hermanos
y vilipendiaron 
a los que ya no escarnecían.
Con sogas de esparto en la sierra
yacen cientos de sus almas .
Pero tú, 
niña de ébano,
naciste entre tamos y ternuras.
Tú pequeña serías llamada 
India
para exigir la emancipación de tu raza.



CAMINANDO




Después de desandar lo ya andado,
de recorrer la senda en dirección al principio,
me hallo sumida en el destierro del olvido,
cara a cara con la nada.
Con la ausencia de caricias vagas,
de besos arracimados y confusos,
sin la esperanza dibujada,
ni siquiera el esbozo primero que haría un niño.
Aquí clamo a los cielos ¡Cielos!
Esos de los que siempre abomino.
Esos en los que no creo y sin esperanza clamo,
no espero respuesta cierta,
solo encontrar el fin de esta senda.
Cansada de recorrerla en direcciones convexas
distorsionadas por la pena,
bruna pena del camino silencioso,
sin rezos ni artificios, con la soledad más pura
más negra y cobarde que haya sobre la tierra.
Nada pido a nadie, ya no merece la pena.
Sólo dejar de recorrer los recuerdos,
las ansias, los deseos, las ternuras 
¿ternuras?
Casi no lo recuerdo…..
Sólo la senda…otra vez la senda….
Ya no quedan huellas de tus pasos.
Sin embargo siento tu hálito cerca,
recuerdo tus besos, 
húmedos besos de ternura ciega.
Cierro los ojos y veo tu dulce mirada, tan mía
y tan lejana….
Te busco y vuelvo a comenzar.
Mis andalias desgastadas,
mis pies rotos, ensangrentados por las piedras
que me erosionan,
se me clavan como los recuerdos,
las horas que paso caminado son infinitas,
como infinitas son mis noches sin tu presencia.






jueves

AYER MARCHITO




Árbol ya ausente,
perdido en la memoria….
aquel donde las aves
hacían sus nidos.
Hoy expulsadas de su ramaje
sin savia para el verdor.
Yertas ramas, 
cómo yerta quedó tu ausencia
en la tibia luz de la memoria.
Árbol marchito por las
pútridas aguas del olvido.
Ignotos recuerdos llegan 
entre los estertores
de agonía de tu inhiesta 
efigie exánime del olvido.


miércoles

A Benedetti


                                                                                                                         
                                          Estaré donde menos
                                          lo esperes
                                          por ejemplo
                                          en un árbol añoso
                                          de oscuros cabeceos.
                                          Estaré en un lejano
                                          horizonte sin horas
                                          en la huella del tacto
                                          en tu sombra y mi sombra.
                                                                                                                      Mario Benedetti
En ese plano de irisada Luz
en que ahora moras…
…..Espérame.
He de platicar contigo algunas cosas.
Perdona este pertinaz tuteo,
en mi vida eres íntimo amigo,
paseo por tus letras ávidamente
y eso me lleva a tan gran atrevimiento.
Entre esos genios de la Tierra en la que habitas…
…..Espérame
tengo que departir contigo.
Porque me fugué del  dios de mis mayores
para entender
que ser del Norte era ser muy pobre,
que creer que todo lo tienes,
es tener muchas cosas que tirar a la basura.
Aprendí a envidar sanamente
a personas que viven en el Sur que tanto amabas.
Descubrí que en sus vidas hay ternura
un bien que siempre me falta
aprendí a defender a los humildes
porque ellos poseen el amor
y la alegría de estar vivos.
…..Espérame
que un día he de platicar contigo.
Te buscaré en esos árboles añosos
que tanto amo y que tú
me descubriste con la sencillez
de quien habla con un niño.
…Espérame



jueves

HAY DÍAS




Hay días en que amanecen
hermosos paisajes
frente a mi ventana.
Días de luz sin sombra,
sin fantasmas a mis espaldas
Hay días, sí
días de claras mañanas,
de noches de farra
de luces de estrellas
de sombra blanca…..
Pero hay días…….
de noches oscuras,
de tristezas vanas,
de soledades recordadas,
de camas olvidadas
Hay días, sí.
Días de mañana clara
de soles sureños
de norte verde y aguas
de espumas preñada.
Días atesorados, eternizados,
en la mente encerrada.
Mujer de los vientos,
de la soledad amarga.
Baila por tientos y por
soleá se arranca,
canta muy lento las penas del alma,
como en un lamento….
Y luego se calma
Le nace una sonrisa
Y de nuevo canta
Hay días, sí
De luces y hermosas ventanas.


CRISÁLIDA





Me envuelvo en una crisálida…..
Lo de afuera?
Ya no tiene importancia,
son rumores sordos
que nada dice a mis sentidos.
Ya nada importa, sólo una única meta
la metamorfoseada fase 
de una esfera de mi  existencia
a otra más afable, más serena.
Atrás  quedan años oscuros
de amor no correspondido,
de frases hirientes
y soledad de dos en la misma cama.
Aquello que un día nos dio la dicha,
aquellos que unieron nuestros caminos,
esos,… 
esos ya partieron 
y con ellos
el amor de mi casa.
Ya no recuerdo tus miradas 
plagadas de lágrimas
solo veo ante mi cara, 
la tuya arrebatada
diciendo palabras que no dicen nada, 
formando un muro que aísla nuestras miradas.
Pero ya no me importa, 
no oigo, 
no siento,
no lamento mi marcha, 
es algo anunciado
sólo faltaba el momento y 
este ha llegado.
…..en mi crisálida ya no me importa nada….